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¿Que ver en Miranda de Ebro?
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Eventos en Miranda de Ebro 

Son muchas las actividades y eventos que se desarrollan a lo largo del año en Miranda de Ebro, estos son algunos de ellos.

Mercado de las Viandas

mercado de las viandasCelebrado en la primera quincena de febrero, la Feria reúne productos alimenticios de las diferentes comunidades autónomas españolas, dándose un especial relieve a los provenientes de la castellano-leonesa.

Carnaval

Desfile de carnaval./ Miranda de Ebro./ Avelino Gomez.Se celebra en fecha variable, en febrero. Recuperados tras la restauración democrática, los Carnavales han ido aumentando el número de sus incondicionales. Durante diferentes jornadas, son muchos los mirandeses que, individualmente o participando en comparsas, llena las calles con sus disfraces, en ocasiones elaboradísimos.

Ferias de Marzo o del Ángel

feria tractorSe celebra en la primera fecha de marzo y en sus aledañas, como herencia de los mercados medievales establecidos en Miranda por concesión real, agrupando sendas Ferias de Ganado y de Maquinaria Agrícola y Ganadera, complementadas con una Exposición de Automóvil, que cuenta cada año con un mayor número de visitantes. El Recinto Ferial, comenzado a utilizar con dicho fin siete siglos y medio atrás, es todo un símbolo de la propia idiosincrasia e historia de Miranda de Ebro.

Ebrovisión
ebrovision-2012En el año 2000 un grupo de jóvenes se une a la Asociación con el objetivo de organizar grandes eventos para incluir a Miranda de Ebro dentro de los circuitos musicales nacionales, de tal manera que la ciudad empezase a recibir al mayor número posible de visitantes, consiguiendo que toda esa gente participante conociese los atractivos que posee Miranda de Ebro con la ayuda de la música.

Más información: http://www.ebrovision.com

Mercado Medieval

mercadomedievalRecuperado con enorme éxito en 1997 por la “Asociación de Hosteleros de Aquende” con el apoyo municipal, se celebra en las fechas inmediatas al 1 de mayo, y se reúne en el Casco Antiguo mirandés a centenares de artesanos y comerciantes que recrean, ataviados con trajes y mercadurías de época, aquellas jornadas.

Feria de Mayo

feria de mayoOtorgada por el rey Alfonso X el Sabio el 27 de noviembre de 1254, viene celebrándose a lo largo de la historia el primer día del mes. Reúne a gran número de tratantes de ganado, especialmente caballar.

San Juan del Monte

sanjuandelmonteSe celebran a lo largo del fin de semana y el lunes siguiente del Domingo de Pentecostés. Con un origen que se remonta a la Edad Media, han sido declaradas de interés Turístico Nacional. Durante tres días, la ciudad se ve invadida por el bullicio y la alegría de las charangas y cuadrillas que recorren las calles, ataviadas cada una con sus respectivos uniformes. Los numerosos actos tienen su punto culminante el lunes con la subida multitudinaria al paraje de La Laguna, lugar junto al que se ubica la ermita dedicada al Santo. Tiene especial relieve, dentro de la programación sanjuanera, el “Festival de la Canción del Blusa”, en el que compiten ochotes locales.

Fiestas Patronales

fiestas patronalesMiranda celebra el 12 de septiembre sus fiestas en honor de la Patrona de la ciudad, la Virgen de Altamira. Cabe destacar, como actividad específica que agrupa a un enorme número de espectadores, el tradicional Desfile de Carrozas.

 

 

Miranda de Ebro y su entorno

castillo-de-mirandaCastillo de Miranda

El castillo mirandés ha sido testigo, y protagonista en ocasiones, de la azarosa historia local desde finales del siglo XV. Hemos de retroceder a mediados de esta centuria para descubrir al Conde de Salinas, Pedro Sarmiento, en su empeño por fortificar la primitiva iglesia de Santa María de Altamira, asentada en el cerro de La Picota, con la intención de contar con una atalaya bien protegida que le permitiera controlar el paso de mercancías a través del Ebro y, muy especialmente, el lucrativo comercio de la sal. Frustrado su plan por el poder real, será su hijo Diego quien reubique el templo en la parte baja de la villa y construya el castillo originario, concluido hacia 1480. Durante décadas, se sucedieron los abusos y demostraciones de rapiña del Conde, quien no dudaba en forzar, mediante castigos ejemplares, la colaboración del vecindario en su proyecto. Tres siglos después, en 1772, pasaría a propiedad de la Corona, al ganar ésta un memorable pleito al Duque de Híjar, emparentado con los fundadores de la fortaleza, quien no dudó en esgrimir un presunto privilegio real burdamente falsificado.

Abandonadas sus funciones militares, el deterioro de la edificación se acelera: su recinto cobijará pronto la corraliza comunal. Recupera sin embargo su función bélica al albergar entre 1808 y 1813 a las tropas francesas, enfrascadas en la Guerra de la Independencia, que adaptaron su interior para almacenar armamento y suministros. El Trienio Liberal y las Guerras Carlistas subrayarían de nuevo su valor militar. Sacado a subasta en 1897 por el Estado, fue adquirido por el Ayuntamiento. En 1903, su estado de ruina era tal que se procedió a su demolición parcial. Diez años más tarde, se levantaban sobre su solar los depósitos de agua para abastecimiento de la población. Durante décadas, las huellas de aquel elemento nuclear de la historia mirandesa permanecieron cubiertas en buena parte por taludes y derrumbes. Su reciente restauración supone el reencuentro de la ciudad con su pasado. Historiadores, arqueólogos y técnicos han colaborado en la empresa, cofinanciada por fondos europeos y municipales, rescatando del abandono un reducto que había sido declarado Bien de Interés Cultural en 1949.

 

jardin-botanicoJardín Botánico

El Jardín Botánico ocupa más de 2.400 m2 de la zona de esparcimiento del antiguo Convento de las Siervas de Jesús, anteriormente casa solariega perteneciente al Mayorazgo de los Encío. La utilización de este espacio para cultivos se remonta al siglo XVI, y su estructura aterrazada se adapta con acierto a la pronunciada pendiente de La Picota. Cedida la casona por los Encío en 1925 para su uso religioso, las Siervas regentaron edificio y huerto hasta 1989, año de su marcha de la ciudad, volviendo entonces la propiedad a manos de la familia, que lo vendería un año después al Ayuntamiento. Los trabajos de creación del Botánico, realizados por la Escuela Taller, se extendieron hasta 1998, con un escrupuloso respeto a su característico escalonamiento. Sus 1.324 m2 iniciales permitieron destinar su siete terrazas a la definición de ambientes diferenciados que agrupaban cerca de quinientas variedades vegetales, identificadas por sus correspondientes placas. La adquisición, en 2004, de un terreno contiguo permitió construir nuevos espacios, llamados “de transición”, y un sistema de rampas que mejoraban la accesibilidad al conjunto.

Entretanto, a la consolidación de los primeros ejemplares, evidenciada en el porte del arbolado, ha venido a sumarse la ampliación del número de especies: hoy, son más de setecientas las variedades representadas, provenientes de los cinco continentes y reorganizadas en siete amplios aterrazamientos. Si la Terraza de la Rosaleda presenta una colección de variedades miniaturizadas, arbustivas y trepadoras, la de Frutales reúne ejemplares herbáceos, arbustivos y arbóreos. La Terraza de Plantas Aromáticas y Condimentarías aparece bordeada por especies tradicionalmente utilizadas en nuestro ámbito, familiaridad que contrasta con la exótica colección de cactáceas distribuidas en un rincón inmediato. La Terraza Mediterránea alberga laurel, adelfas, palmeras, sauces y “bolas de nieve”; la del Emparrado ofrece sostén a vides, hiedras, clemátides y a la hermosa hortensia trepadora; y, en el nivel superior, la Terraza de Autóctonas está ocupada por avellanos, acebos, jaras y brezos. Los denominados “espacios de transición” vienen a enriquecer las colecciones contenidas en los distintos ámbitos.

 

centro-historicoEl Centro Histórico

Partiendo del CIMA (Centro de Interpretación de Miranda Antigua), situado en el corazón del barrio, visitamos en primer término el Convento de San Francisco, hoy perteneciente a la Congregación de los Sagrados Corazones. Destacan su iglesia y claustro, construidos en la segunda mitad del siglo XVI y a lo largo del XVII con arreglo a cánones del Renacimiento y Barroco. Nos dirigimos después a la recientemente restaurada Casa de los Gil Delgado-Ocio, en el número 7 de la calle San Francisco, edificada en 1770 en base al austero diseño de Vicente de Artieta. Camino de la Plaza de España, nos detenemos frente a la también neoclásica Casa de Don Lope o Casa de los Olarte, levantada en 1778 y futura sede del Museo Comarcal. Ya en la Plaza, cuyo centro ocupa un templete para música diseñado en 1928 por el prolífico arquitecto municipal Fermín Álamo, hallamos tres notables edificios civiles: el Ayuntamiento y las Casas de Las Cadenas y de los Urbina. El primero, neoclásico, fue edificado a finales del XVIII conforme al proyecto del riojano Francisco Alejo de Aranguren, revisado por el arquitecto titular del Consejo de Castilla Ventura Rodríguez, para sustituir al antiguo consistorio que se asentaba en una torre del puente medieval destruido por una riada en 1775- La Casa de Las Cadenas se construyó en las últimas dos décadas del siglo XVI, y debe su nombre a las que penden sobre su acceso, concedidas por el rey Fernando VII en 1828 como recuerdo tras alojarse en el edificio. En su diseño imita a los palacios renacentistas italianos, subrayando el piso noble mediante el empleo de sillares almohadillados regulares y de un balcón corrido a lo largo de toda la fachada. En 1837 durante la Primera Guerra Carlista, fue asesinado en su zaguán por soldados amotinados el General en Jefe de los Ejércitos del Norte, Rafael Ceballos Escalera. La Casa de los Urbina, muestra de las mansiones palaciegas promovidas por los hidalgos mirandeses a lo largo del XVI, en el periodo de estabilidad social que sucedió a los prolongados conflictos entre los Señores de la zona, fue erigida entre 1540 y 1550 por Juan de Urbina y su esposa María de Frías. Posee una estructura medieval, sorprendente dada la época de su edificación, apuntando incluso una cierta fisonomía defensiva en los torreones cilindricos de sus ángulos frontales. En una plaza inmediata se yergue la Desemboca la calle San Juan en la antigua Iglesia de San Juan Bautista, de traza gótica, desamortizada en el siglo XIX. Cruzamos después el Puente de Carlos III, la arteria que dio a la población su carácter de nudo de comunicaciones. Miranda contaba ya en el siglo XII con un puente medieval, objeto de diferentes modificaciones incluida la construcción en 1581 de una torre sobre el primer arco del lado de Aquende en la que se ubicó el Iglesia de Santa María, dedicada a la Patrona de la Ciudad, la Virgen de Altamira. Fue construida a lo largo de cinco décadas del siglo XVI, entre 1523 y 1571 en estilo renacentista, con elementos arquitectónicos del Gótico tardío. Cuenta con tres naves de igual altura, cubiertas por bóvedas estrelladas que se apoyan en enormes columnas de piedra sillar. En su interior se conserva la momia del Chantre de Calahorra, uno de los protagonistas de la cultura popular local. Frente al templo, se levanta el Teatro Apolo, que fue proyectado por Fermín Álamo en 1920 por encargo de Dolores Ángel. Estamos sin duda ante el más sobresaliente inmueble civil de la primera mitad del siglo XX, caracterizado por sus líneas cerradas y una atractiva ornamentación historicista inspirada en el Renacimiento español. Desemboca la calle San Juan en la antigua Iglesia de San Juan Bautista, de traza gótica, desamortizada en el siglo XIX. Cruzamos después el Puente de Carlos III, la arteria que dio a la población su carácter de nudo de comunicaciones. Miranda contaba ya en el siglo XII con un puente medieval, objeto de diferentes modificaciones incluida la construcción en 1581 de una torre sobre el primer arco del lado de Aquende en la que se ubicó el Ayuntamiento. Destrozado por una riada en junio de 1775. la gravedad de la situación forzó a sustituirlo con rapidez por otro, proyectado por Francisco Alejo de Aranguren. En junio de 1777. ambas riberas volvían a estar unidas. Finaliza nuestro recorrido, apenas traspasado el puente, frente a la Iglesia del Espíritu Santo, el más antiguo de los templos existentes en Miranda. Su núcleo originario, probablemente una edificación de dimensiones reducidas, aparece ya reflejado en el Fuero de Alfonso VI, en 1099-Conserva su naturaleza románica, pese a albergar hoy elementos de otros estilos posteriores. Así, son muestras del Románico tanto su ábside, construido en la segunda década del XIII, como su portada, obra de inicios del segundo tercio del mismo siglo.